April 8th, 2006

El trabajo.

Hace varios días que pasé el mes de prueba en mi nuevo empleo, y es hora de hacer un balance.

¿La verdad? Me ha ido bastante mejor de lo que esperaba, aunque la cosa tiene sus defectos.

Lo primero que hay que agradecer en una empresa es que el ambiente sea bueno. Ahí la verdad es que he tenido una moña que no me la creo: allí son todos simpáticos y agradables, me han acogido bien a pesar de que soy una taradita social, y el ambiente en general es bastante bueno. Los jefes, incluido el gerente, son bastante agradables, y mi jefa directa es una maravilla de jefa. Por supuesto, es severa y te exige tu buen trabajo duro. Pero ella puede exigir lo que quiera porque trabaja como una burra y se va siempre la última. Te trata como a una persona, sin ponerte pegas si un día tienes que llegar tarde (eso sí, has de avisarle con tiempo). Te da la "palmadita en la espalda" cuando haces algo bien, que es algo que anima mucho. Y lo más importante: cuando te tiene que echar la bronca, lo hace con respeto y sin faltar. Uno de mis primeros cinco días, yo estaba que me caía (literalmente) de sueño: no choqué contra la pantalla del ordenador de puro milagro. Como en despacho hay cuatro personas, en lugar de ponerme a parir delante de mis compañeras, me mandó un mail que era una maravilla del buen hacer de un jefe. Decía algo así como: "Debido a la poca intimidad que hay en el departamento de marketing, te digo esto por mail: NO PUEDO consentir que un miembro de mi equipo se duerma en el trabajo. Si vas a estar siempre en estas condiciones dímelo ahora, porque en ese caso, no te quiero aquí."
Y en un punto y aparte, añadía: "Por lo demás, quiero que sepas que estoy contenta con tu trabajo y confío que en cuanto tenga tiempo de enseñarte todo lo que debes saber, te soltarás y trabajarás muy bien"

Me encantó este mail. Era severo, como debe ser el de una jefa que ve que el trabajador se le queda sopa. Era respetuoso, porque no se puso a darme berridos delante de las compañeras. Y dejaba claro que su problema no era con mi trabajo, sino con el aspecto de trasnochadora que estaba dando. Y tenía razón para amonestarme asì, porque el primer día de trabajo también me estuve adormilando (había dormido sólo dos horas con los nervios de tener que coger el coche sola al día siguiente), y como a los tres días volví a estar igual, se preocupó. Pero fue muy comprensiva: la explicación el segundo día era que mi novio había estado enfermo todo el fin de semana, y tosiendo muy ruidosamente. Entre que hacía ruido, y que me preocupaba muchísimo lo enfermo que parecía estar, se me acumuló el stress y apenas pegué ojo durante el fin de semana anterior: y claro, ese día en el trabajo estaba que me caía. Pero ya digo: si tienen que echarme la bronca, que sea con motivo y con estilo.

Pues eso: tengo compañeros majos, una jefa estupenda y el sueldo no está muy mal(lástima de gasto de gasolina). ¿Qué más se puede pedir?

Pues una mesa de trabajo grande, una silla cómoda, un ordenador increíblemente potente, todos los programas de adobe última edición (photoshop, illustrator, indesign, el Adobe Suite 2 entero)... y trabajar con esos programas. A veces tengo que hacer llamadas a las imprentas, y a fabricantes de stand; una vez tuve que limpiar yo toda la exposición de muebles (y había lo menos 18); y también, a veces, tengo que introducir códigos y precios en los programas de finanzas. Pero en general trabajo con photoshop e indesign, y la verdad es que es un trabajo bastante agradable. De momento no me he tenido que quedar más horas, porque suelo acabar a tiempo. A veces, incluso tengo que matar el tiempo haciendo pruebas chorras o mirando páginas de internet, pero esto no lo hago muy a menudo. En estos casos, lo que me gusta es empaparme de la ayuda de photoshop, illustrator e indesign, para ir conociendo más los programas.

Así que, bueno, de momento bien... La única desventaja es el tiempo. De lunes a jueves, entro a las ocho y salgo a las seis, o sea, de 8 a 18 horas, que son diez horas. Una es para comer, de acuerdo, pero eso no cambia el hecho de que si tengo que salir de casa, como muy tarde, a las siete y veinte de la mañana, y llego a eso de las siete de la tarde, son once horas y media de cada día las que dejo en el trabajo. Ojalá yo fuera de esas personas que duermen cuatro horas y están frescas como las lechugas. Por desgracia, no lo soy, y mi tiempo libre entre semana es nimio. Apenas me da tiempo a llegar, ducharme para relajarme un poco, hacer la cena y dormir (y si yo hago siempre la cena es porque en mi casa yo cocino y él limpia: ése es el pacto, y como él lo cumple, yo también lo he de cumplir). Pues eso... de lunes a jueves todo es trabajar, comer y dormir. El viernes salgo a las dos y media, y por lo menos tengo la tarde libre. El fin de semana es completo. La verdad es que cuando llega el fin de semana estoy muy contenta. Cuando estoy en el trabajo también estoy muy contenta. Sólo me siento mal durante las tardes de lunes a jueves, en las que me gustaría tener más tiempo, sobre todo para dibujar. Porque yo para dibujar bien necesito estar fresca, y después de casi doce horas fuera de casa, no consigo ningún resultado bueno.

Así que he decidido que, si bien este trabajo es de lo mejorcito que hay ahora mismo en el mercado laboral, no me puedo quedar atascada en él. Voy a hacerlo lo mejor que pueda y a aprender lo más que pueda. Pero ahora sí que voy a intentar en serio vivir de mis dibujos, o al menos sacarles algún dinero. Si algún día puedo, dejaré este trabajo, y si no, seguiré con él para pagar las facturas, y me dedicaré a mi hobby cuando consiga tiempo.


La verdad es que, si me paro a pensarlo, tengo mucha suerte. No es cuestión de quejarme porque tengo menos tiempo del que me gustaría. Mi novio trabaja los sábados, y hay gente que trabaja de ocho de la mañana a diez de la noche de lunes a sábado. No me puedo quejar, he llegado a un punto en el que mucha gente desearía estar. ¡Trabajando de lo que he estudiado, en algo que me gusta! ¡Habiendo estudiado Bellas Artes! No, no me voy a quejar.

Pero tampoco me voy a quedar parada. Faltaría más ;)