January 18th, 2007

Campaña de apoyo a la frikipedia.

Faringitis o no faringitis, esto es importante. Menos mal que Elgie tiene conciencia social de las gordas (¡gracias, Elgie!) y ha volado para poneros en antecedentes.

Para resumirlo: a un chaval que tenía una página web eminentemente jocosa, le han metido el puro porque alguien puso un artículo sobre la SGAE. Es importante ayudar a este chico con la apelación, porque lo que le ha pasado a él le podría pasar a cualquiera. Yato podría ver cómo le tumban el journal por poner imágenes de los x-men, la agencia de las Musume podrían demandar a Sofi por tener fotos de las niñas colgadas, y livejournal podría ser tumbado si a un juez se le pone en el moño que en UNO de los diarios hay párrafos insultantes. ¿Por qué dar dinero para las costas del juicio a este chico, y no a otra persona? Porque el hecho de que se haya defendido en los tribunales es muy importante. Hay muchísima gente que se achanta sólo con que la demanden, y que cede con tal de no meterse en juicio. Por ese motivo, las empresas que tienen dinero para pagar jaurías de abogados pueden acogotar al personal. Si nos acostumbráramos a defendernos cada vez que nos amenazan con un juicio, los que tienen dinero para juicios no se saldrían automáticamente por la suya, y no nos tomarían por sopa. Que es lo que llevan haciendo demasiado tiempo. Este chaval podría dejarlo estar y quitarse de problemas, pero si va a apelar, debemos apoyarle. Más que nada, porque apoyarle a él es ayudarnos a nosotros mismos.

Así que, si tenéis dos eurillos que os sobren, y apreciáis vuestro e-mule y vuestras páginas web, os recomiendo que le echéis un cable a Krusher, el administrador de la frikipedia. Yo ya mismo voy a hacerlo. Más información en el blog del demandado:

http://detrasdelultimonovanadie.blogspot.com/2007/01/xxxx-scores.html

Y en la frikipedia, alojada ahora dentro de la Uncyclopedia:

http://www.frikipedia.es/friki/Portada


Lo más gordo de esta sentencia es que de acuerdo con la LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, creo), Krusher no es responsable de los contenidos, sino el autor de los mismos. O sea, que la sentencia no sólo censura un servicio de alojamiento de contenidos, sino que encima, no se ajusta a derecho. Pues si los mismos jueces no se leen las leyes, o no las aplican, no sé dónde rayos vamos a ir a parar. Bueno, sí que lo sé: a Villaconejos.